El tiempo pasaba rápido, ya había transcurrido el tiempo de formación básica militar (dos meses aproximadamente) y ya estaba jurando bandera. A pesar de tener la sensación de que estaba pasando rápido, era consciente de todos los conocimientos adquiridos y la forma física que tenía, no de deportista de élite, pero ya aguantaba los entrenamientos sin cansarme…
La Jura de Bandera representaba un compromiso, y doble realmente, por una parte el compromiso de ser fiel y leal a la Patria, besando la bandera en el acto de Jura y por otro, por el compromiso laboral contraído, ya que el recluta pasa a ser soldado profesional firmando el primer contrato de 2 ó 3 años.
La verdad que el acto se desarrolló estrictamente bajo el protocolo y no hubo ninguna improvisación ni duda de qué o cómo hacer algo, ya que los ensayos previos y las instrucciones de los superiores fueron claras, pero siempre queda ese gusanillo, esa inquietud interior… por un lado porque también había público, que aún siendo excluvisamente familiares nuestros, no dejaban de ser espectadores.
Por supuesto conté con la presencia de mi familia, con la que estuve al final del acto que duró un par de horas. Les enseñé lo poco que conocía de la ciudad y cenamos en un restaurante cercano a la Academia, a la que fui a dormir de madrugada un par de horas, ya que a primera hora de la mañana mi familia se iba y fui a despedirlos al hotel donde se alojaron aquella noche.
La despedida fue emotiva, pese a estar a las alturas a las que estamos… era curioso ver cómo puede cambiar la vida en muy poco tiempo, en apenas dos meses había pasado de trabajar en una oficina sin complicaciones ninguna a formar parte de un ejército estando destinado a operaciones especiales, pero supongo que ambas situaciones profesionales son para estar orgulloso, ¿no? Tanto para mis padres como para mí…
Sin duda, la Jura de Bandera marcaba un antes y un después, pero el después iba a ser más interesante, ya que aún me quedaban unos meses más de formación antes de entrar a mi unidad. Ya había subido los primeros peldaños, pero ahora venían los interesantes y difíciles, para ir calentando lo próximo iba a ser la Formación Específica: Infantería Ligera.




